|
Atracciones
naturales en Malta
A pesar del reducido tamaño
de Malta, es un país rico en espacios naturales.
Los Acantilados de Dingli, en la costa
occidental de Malta, desde donde las vistas del Mediterráneo
son espectaculares, son los acantilados más altos
—hay una caída al mar de 230 metros—
de un país cuyas costas son muy recortadas, y
donde las bahías y precipicios abundan. Visitar
los acantilados y la Capilla Madliena,
que se encuentra precisamente allí, será
el complemento perfecto después —o antes—
de la visita a Mdina y Rabat, que están a pocos
kilómetros de Dingli.
La Gruta (o Cueva) Azul,
situada en la costa sur de la isla de Malta, muy cerca
del pueblo pesquero de Marsaxlokk,
es una cueva de 27 metros de profundidad, y en su interior
se halla una zona llamada “el acuario”,
por la riqueza de su fauna marina. Podremos admirar
la belleza del interior de la gruta, si la marea nos
lo permite, entrando en ella en barca, pues se trata
de una cueva cuyo suelo está dentro del agua
del mar, un agua de un azul tan intenso —por las
algas que crecen en el fondo— que da nombre a
la gruta y a La Ventana Azul. Cuenta
la leyenda que, desde allí, las sirenas encantaban
a los marineros con sus canciones.
La Ventana Azul es un hermoso arco
de roca natural, creado por la erosión causada
por el contacto del agua del Mediterráneo
con la roca durante miles de años. Situada en
la costa oeste de la isla de Gozo, se considera uno
de los mejores lugares de buceo del país, y para
llegar a ella es necesario ir en barco desde el pueblo
de Dwejra.
Por otro lado, la Cueva de Ninu es
una gruta subterránea situada en el pueblo de
Xaghra, en Gozo, en cuyo interior podemos
ver estalactitas y estalagmitas de alabastro. La cueva
fue descubierta en 1888 y en la actualidad es de propiedad
privada, aunque está abierta al público
y se puede visitar con guía. Lo mismo ocurre
con la Gruta de Xerri, también
en este pueblo del oeste de la isla de Gozo, con la
diferencia de que esta última fue descubierta
en 1923.
No muy lejos de Xaghra,
entre las rocas de la playa más importante de
Gozo, la de Ramia I-Hamra, hay otro
lugar al que deberíamos ir: la Cueva Calypso,
la gruta donde la ninfa Calypso tuvo prisionero a Ulises
durante siete años, según La Odisea
de Homero. En el célebre libro se sitúa
la mencionada cueva en una isla llamada “Ogigio”
que, por lo que parece, es Gozo. Por ello, la gruta
recibe este nombre y la isla mediana de la República
de Malta, a veces, el de “isla de Calypso”.
|
|