Arte y museos malteses
Malta ha sido, a lo largo de casi
toda su historia, un lugar habitado por multitud de
pueblos, entre los cuales se encuentran los fenicios,
los romanos, los cartagineses o los
aragoneses. Sin embargo, en ningún momento
se llegó a imponer la cultura de estas gentes,
más allá de cierta influencia en el
arte propiamente maltés.
Pese a contar con ejemplos de muchas
corrientes artísticas que han pasado por el
país durante los siglos, lo cierto es que el
barroco es predominante en Malta. Monumentos en La
Valletta y en Mdina, fachadas
de caliza donde se puede esculpir o tallar fácilmente,
frontones, frisos, travesaños, escudos
nobiliarios, adornos florales… todo
ello hace que Malta sea considerada, muchas veces,
como un cúmulo de museos al aire libre.
Pero no faltan los museos “interiores”,
lugares que muestran la larga historia del país
a través de sus exposiciones. El Museo
Arqueológico Nacional, en La Valletta,
contiene hallazgos de los templos —vajillas
y diversas esculturas, como la famosa Dama durmiente—.
En el Museo Arqueológico
de Gozo, situado en Victoria, podremos ver
arte desde el neolítico hasta la Edad
Media. También en Victoria seremos
testigos de la presencia de presos durante varios
siglos al ver las paredes de su Museo de la Prisión.
Por otra parte, en Fort Sant’Elmo
tenemos el Museo de la Guerra, donde
hay aviones y armas de la Segunda Guerra Mundial,
y la célebre Cruz de San Jorge, otorgada a
Malta por su participación en la contienda,
además de fotografías y condecoraciones.
En Vittorosia podremos visitar el interesantísimo
Museo de la Marina, que repasa la
historia naval del país a través del
variopinto material expuesto en sus salas. Y, en cuanto
a arte extranjero, a las puertas de Mdina se halla
la famosa Villa Romana, con suelos
llenos de bellos mosaicos. Malta es el lugar de origen
de muchos artistas.
Entre ellos están el pintor
Frank Portelli, que experimentó
con corrientes tan diversas como el cubismo y el impresionismo;
el arquitecto Gerolamo Cassar, que
en el siglo XVI ayudó en la
construcción de La Valetta, la capital del
país, y cuya obra más conocida es la
Catedral de San Juan Bautista; Lorenzo Gafa, constructor
de muchas iglesias y considerado como el más
importante arquitecto barroco de Malta; el escultor
Vincent Apap, creador, ya en el siglo XX,
de la Fuente del Tritón en
La Valletta; el pintor romántico —y conde—
Amedeo Prezioso, famoso por los colores luminosos
que utilizaba; Giuseppe Calli, pintor
nacido en el siglo XIX, cuyas obras se pueden encontrar
en casi todas las iglesias del país; y muchos
otros pintores, algunos de origen italiano que, a
lo largo de los siglos, hicieron sobre todo frescos
para las catedrales e iglesias de Malta, como Francesco
Zahra, Mattia Preti, Matteo Pérez D’Aleccio,
Antoine de Favray o Filippo Paladini.